Monastrell

De WikiVino

Variedad de uva tinta.

Presenta bayas pequeñas, azul negras, con hollejo grueso. Necesita clima continental y gran insolación. Es muy dulce y productiva

Sus vinos son de color rubí intenso con tonos violetas en los jóvenes que se van difuminando con el tiempo a colores más sepia y ocres.

Se caracteriza por su alto poder oxidativo. Con ella se obtienen vinos de color intenso y notable graduación (sólo desarrolla su pleno potencial varietal a partir de los 13 grados), ligeramente secos y carnosos.

También resulta apta para la elaboración de vinos rancios dulces.

Considerada variedad principal en las denominaciones de origen Alicante,Almansa, Costers del Segre, Jumilla, Penedés, Valencia y Yecla.

En Francia: Mouvedre.

Historia

Con esta variedad se elaboro un histórico dulce, el fondillón, que fue el más caro de Europa en su tiempo, famoso y renombrado desde el siglo XV. Y lo que hablan de su carácter oxidativo, ahí tienen a los mejores bandol, capaces de envejecer hasta 15 y 20 años.

Estamos ante una uva con historia, citada ya en el siglo XV (en la obra Espill o Llibre des dones de Jaume Roig y en el libro de viajes Itinerario por España del médico centroeuropeo Ieronimus Munzer que recorrió la Península entre 1494 y 1495), aunque la primera referencia que hace una descripción fiel de esta cepa, según cuenta Félix Cabello de la Finca El Encín, es de 1765 y corre a cargo el ampelógrafo Valcárcel.

Para Juan Piqueras, en su Historia y guía de los vinos valencianos, la monastrell sería originaria del entorno de Murviedro (el nombre romano de Sagunto que habría dado lugar al término mourvèdre) y desde allí se extendería a Francia para instalarse en el Languedoc-Rousillon, la Provenza y sur del Ródano. El viaje tiene sentido, ya que la variedad se encuentra también en Cataluña.

El apogeo se produce en torno a un vino histórico como el fondillón, posterior ocaso y reciente renacimiento de la monastrell están íntimamente ligados a la historia vitvinícola de la franja mediterránea donde se ha cultivado tradicionalmente.

Mientras atacaba sólo al viñedo francés, la plaga filoxérica, que marcó un antes y un después en la historia del vino mundial, favoreció un desarrollo sin precedentes de los vinos catalanes y valencianos. Se alcanzaron máximos históricos en la extensión de viñedo y los puertos del Mediterráneo (Barcelona, Tarragona, Valencia y Alicante) llegaron a monopolizar el 80% de las exportaciones españolas de vino.

Cuando la filoxera llega a España, el cultivo de la vid decrece de manera alarmante. En Valencia abandonó las zonas costeras y la monastrell se replegó hacia el interior, a las áreas de Vinalopó, Fontanars y Font de la Figuera. Para recuperar la línea del mar hay que viajar hasta Bandol, en la Provenza francesa. Aquí la mourvèdre se cultiva en espectaculares anfiteatros de terrazas desde los que se pueden divisar las aguas del Mediterráneo.

En este país la variedad también quedó gravemente diezmada tras la filoxera. Su recuperación fue muy complicada porque no se adaptaba a los nuevos portainjertos resistentes a la plaga. De hecho, éstos no se desarrollaron seriamente hasta después de la II Guerra Mundial. Uno de los grandes valedores de la variedad fue Jacques Perrin, de Château de Beaucastel, en la denominación de Châteauneuf-du-Pape (sur del Ródano). Esta bodega, que normalmente trabaja con un 30% de mourvèdre en sus coupages, elabora una cuvée especial, Hommage a Jacques Perrin, en la que la variedad alcanza el 60%.

En Bandol, por otro lado, en los años 80 se inicia un proceso serio de recuperación impulsado desde la propia denominación de origen. Se incrementa el porcentaje mínimo de la variedad en el ensamblaje de los vinos del 20 al 50%, se reducen los rendimientos a un máximo de 40 hectolitros por hectárea y se prohíbe utilizar las uvas de cepas de menos de siete años. Estas medidas dieron alas a una nueva generación de elaboradores que en años sucesivos materializaron un gran salto cualitativo.

En España, el gran renacimiento se produce en Jumilla, de la mano de pioneros como Agapito Rico que en los noventa la combinan con uvas foráneas como merlot, cabernet y –cada vez más– con syrah. Paulatinamente van surgiendo firmas como Luzón, Casa Castillo y Casa de la Ermita (tampoco se puede dejar de mencionar a la familia Castaño en Yecla) que profundizan en este trabajo. Y el interés de ofrecer monastrelles de calidad se va trasladando a Alicante donde han surgido vinos como El Sequé y Estrecho, este último de la familia Mendoza.


Notas caracteísticas de la variedad

Color rubí intenso con tonos violetas en los jóvenes que se van difuminando con el tiempo a colores más sepia y ocres.

Aromas balsámicos que se puede identificar con montebajo. Los aromas animales se suelen considerar característicos. Frutos negros muy maduros en compota o en mermelada o fruta escarchada. Pueden apareceer notas licorosas (cerezas en licor, bombón, incluso piel de naranja).

En boca, suelen ser vinos envolventes y fluidos con taninos agradables.


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